Quizá te suene el término, igual lo has escuchado últimamente o tal vez no tengas ni idea de qué estamos hablando. La realidad es que no hay revista especializada que no haga referencia a ella y sin embargo la realidad es que la mayoría de las personas a las que contamos nuestro proyecto no sabe de qué les hablamos.

Y es que LiCO, es un ejemplo de marca de cosmética nicho. Nosotras desde el principio tuvimos claro que nuestros principios eran totalmente identificables con esta nueva manera de trabajar y que toda nuestra licosofía encajaba con las máximas de la cosmética nicho.

Pero, ¿qué es exactamente eso de cosmética nicho?

Se han cometido muchos excesos años atrás y no hablamos solo de los productos para el cuidado personal. Alimentación, moda, salud e higiene, incluso arquitectura o transporte… Afortunadamente cada vez estamos más concienciados y nos preocupamos más por la calidad de lo que adquirimos y por el proceso de producción. ¿Qué clase de planeta vamos a dejar a nuestros hijos? El nuevo cliente es exigente, se informa y no se conforma con lo que nos intentan vender desde las grandes multinacionales.

Para cubrir este hueco (y de ahí el nombre de Nicho) en cosmética nacen marcas nuevas con una manera de formular y producir distinta. Con fórmulas muy estudiadas, probadas y efectivas, ingredientes de alta calidad, respetuosos con la piel y el planeta que además de ofrecer resultados rápidos, tengan un extrasensorial. Y no solo funcionan ¡también son evocadoras! Marcas pequeñas, alejadas del negocio del fast beauty, que fabrican en pequeñas tiradas y que están muy muy cerca del cliente. Empresas y productos que tienen una historia detrás que consigue enamorar a quien las usa.

Nosotras somos cosmética nicho, ¿Y tú?