Como ya sabeis nuestro Aceite Facial Seco que compone el tratamiento Antioxidante African Experience es una combinación de 5 aceites naturales puros de extracción en frío traídos de África. Son todos tan potentes y generan tantos beneficios en la piel que bien merecen dedicarles un post donde poder descubriros todas sus bondades. Un de ellos es el aceite de manketti o mongongo del que nos quedamos totalmente enganchadas desde el momento que pudimos comprobar todos sus efectos sobre la piel.

El árbol del manketti crece en la sabana y las zonas desérticas del Kalahari, alcanza entre 15 a 20 metros de altura y es curioso que tarda hasta 25 años en producir fruto. Justo de estas nueces es de donde se extrae nuestro aceite. Al contrario que ocurre con otros árboles, los frutos del manketti, sí que son comestibles, de hecho algunas tribus lo incluyen en su alimentación.

Este aceite, extraído prensado en frio, contiene principalmente grasas poliinsaturadas, las llamadas ‘grasas buenas’. Estas, penetran y permanecen más tiempo en la piel que las grasas saturadas (como el aceite de coco). Como ya comentabamos en este post, este mismo contenido en grasa hace la piel se proteja con una capa protectora que impide la pérdida de hidratación.

Lo elegimos como parte de nuestro tratamiento de hidratación, por ser un poderoso antioxidante conteniendo una rica composición en:

  • Contiene Ácido Linoleico (Omega 6)
  • Ácido Oleico (Omega 9):
  • Alpha-eleoesteárico que es un ácido graso díficil de encontrar que ayuda a crear una capa protectora que la protege de los ataques ambientales y los rayos UV
  • vitaminas como calcio, magnesio, zinc, cobre y vitamina E.

 

Este aceite aporta a la piel propiedades calmantes y desinflamatorias, hidrata, regenera y regenera la piel, emoliente, reestructurante y regenerativo. La combinación con baobab, macadamia, marula y melón de Kalahari son el secreto de la potencia de nuestro aceite facial y sus resultados sobre la piel.