Poco a poco, los aceites faciales se están convirtiendo en unos imprescindibles en nuestros neceseres. Su formulación, normalmente 100% natural, eficacia, aroma, y resultados está haciendo que cada día ganen mas seguidoras.

Gracias a la humectación que proporcionan y cantidad de vitaminas de origen natural que aportan una vez comiences a usarlos ¡es imposible separarse de ellos!

El mayor miedo al uso de los aceites lo tienen las usuarias con pieles mixtas y grasas, ya que asocian el uso de este con la posible aparición de granitos y zonas con exceso de grasa.

Aquí te contamos que hay que tener en cuenta para un aceite facial sea apto para todo tipo de pieles:

1. Elegir un aceite seco, de absorción rápida. Suelen indicarlo.

2. Evitar aceites que contengan dentro de sus ingredientes aceites base con demasiados ácidos grasos saturados, ejemplos de estos son el aceite de coco o el de argán. De esta manera conseguiremos que el aceite elegido sea seboregulador.

3. Fijarse en la indicación “no comodogenico” en su etiqueta, esto quiere decir que no ensucien el poro.

4. Elegir aceites que contengan formulaciones 100% naturales. Sin ingredientes artificiales.

La formulación de nuestro aceite facial seco Antiox Oil está basada en una combinación de aceites 100% naturales; macadamia, baobab, marula, melon de Kalahari y manketti. Trabajamos mucho la composición para que cada uno de estos aceites exóticos aporte una característica que fuera verdaderamente sorprendente. Por ejemplo, el aceite de melón de Kalahari contiene una concentración de vitamina E espectacular y es el responsable del poder seboregulador necesario para las pieles grasas, el aceite de marula por otro lado es emoliente y trabaja la función barrera de la piel, al igual que el aceite de baobab. El aceite de manketti protege de la radiación UV y ha sido otra sorpresa ya que es el que le otorga el altísimo poder antioxidante al producto.

Y vosotras, ¿Os atrevéis a incluir el aceite facial en vuestra rutina?

Un abrazo, Equipo LiCO