Seguro que a más de una nos ha pasado. Cuando pensábamos que ya habíamos dejado atrás el acné, vuelve a aparecer. No con tanta virulencia como en la adolescencia, pero igual de desagradable y molesto. La causa principal son los desequilibrios hormonales y la herencia genética, pero hay otros factores que sí dependen de nosotras y pueden ayudar a tener el problema bajo control. Por eso, vamos a facilitaros algunos consejos y pautas en vuestra rutina facial para darle solución al acné adulto.

Limpieza facial

Hay que ser rigurosas, pero sin pasarnos. Usad todos los días productos suaves, no deben ser agresivos con la piel ni resecar en exceso. Pensad que el objetivo es retirar todo lo que pueda obstruir los poros para facilitar la salida del sebo.

Ahí va un truco: Si a mitad del día notáis que la piel se engrasa, solo hay que pasar una toallita o disco con agua micelar y retirar de la zona donde está sobrando. Quien trabaje fuera alucinará con lo sucio que estará el disco. Llevad vuestro minikit en el bolso para usarlo si hiciera falta. No llevará ni un minuto.

Exfoliar, fundamental en los casos de acné adulto

Si para todas es importante retirar células muertas y capas que sobran, para las pieles con acné adulto es más importante aún encontrar una solución. Pero siempre con cabeza. Nada de exfoliantes de grano grande ni frotar intensamente la piel. Lo mismo para los peelings químicos.

Nuestra piel es sensible y las zonas donde se genera más grasa de la cuenta no significan que tengamos piel de hierro. De hecho, los granitos son poros inflamados.

Con exfoliar un par de veces por semana y con productos específicos es suficiente.

La solución: el serum

Hablamos de un producto con concentración de activos muy alta para conseguir algún objetivo que nos preocupe: luminosidad, manchas, antiarrugas, elasticidad, firmeza… Aquellos con retinoides son muy efectivos, pero a la vez muy negativos en pieles sensibles.

Por eso hay que recurrir a productos naturales y veganos como la gama Amazonian Essence de Lico Cosmetics. En este caso, Bio VIT-A serum contiene bakuchiol, una nueva alternativa natural al retinol que no trae efectos secundarios, pero tiene la misma efectividad.

Con este serum hay que ser constantes y utilizarlo a diario, mañana y noche, hasta que el problema se relaje.

Hidratación de pieles con acné adulto

Último paso, pero también fundamental. Tenemos tendencia a evitar la hidratación porque sentimos que nuestra piel no la necesita. Pero ya sabemos que sufrir acné no significa tener piel grasa, simplemente que nuestras hormonas han disparado la producción de sebo de algunas glándulas. Por eso, no hidratarse correctamente y limpiar la piel de forma agresiva significa acabar dañándola y sufriendo deshidratación, provocando un efecto rebote.

Por este motivo, es necesario usar un hidratante que no engrase. Nuestro Hyaluron LIFT+FILLER cream contiene ácido hialurónico de bajo peso molecular, esferificado en konjac para aumentar su efectividad. Eso sin olvidar los aceites poliinsaturados, ricos en omega 6 para nutrir y reparar la piel.

No queremos acabar sin reforzar la idea de que, como venimos comentando, sufrimos problemas hormonales que van cambiando a lo largo de nuestra vida, incluso del mes. Así, nuestra piel y sus necesidades van cambiando, con lo que tendremos que ir adaptando nuestra rutina. Esto que parece un mundo es simplemente conocernos muy bien, escucharnos e ir dando respuesta a nuestras necesidades.

Sabemos que el acné adulto es un tema complejo que incluso puede ocasionar daño psicológico. Por eso, no dudéis en escribirnos con todas vuestras dudas y, si sentís que el problema se agrava, acudid al dermatólogo. ¡Vamos a ayudaros a conseguir una piel perfecta!