Con la vuelta a la rutina, buscamos desintoxicarnos de todos los excesos que hemos llevado a cabo durante el verano. Y que tienden a reflejarse en la piel. El exceso de sol, de cloro, de sal e incluso en la alimentación terminan pasando factura y queremos volver a recuperar nuestros hábitos y nuestro bienestar. A continuación te mostramos nuestros consejos para recuperar nuestra piel lo antes posible.

¿Qué le pasa a la piel durante el verano?

Es fundamental comprender qué agentes hacen sufrir a la piel durante el verano. Lo principal es el proceso de deshidratación que sufre (alrededor de un 30%), por la sudoración y también por los cambios de temperatura que provocan por ejemplo, los aires acondicionados.

Esto hace ver nuestra piel mucho más reseca y tirante. Sin elasticidad. 

Los cambios en la alimentación, sueño y en ocasiones la ingesta de alcohol provoca descamación y acentúa las arrugas. También lo notamos en la pérdida de brillo y un tono apagado. 

Si le sumas el fotoenvejecimiento provocado por la acción solar notarás la aparición de manchas y capilares dilatados. 

Alimentos que te ayudarán a recuperar tu piel

La alimentación es clave para ayudar a recuperar la piel, las comidas deben ser ricas en betacarotenos, percursores de la vitamina A. La incluyen verduras como la calabaza, la zanahoria, el tomate, la espinaca, etc. No olvides que el betacaroteno se encarga de dar color a las verduras, de ahí que el color de estas sea llamativo. 

Además, los antioxidantes de los alimentos como la vitamina C y la E también son imprescindibles en este proceso. Y puedes encontrarlas en los aceites vegetales, pescados, carnes, verduras y frutas. No lo tenemos tan difícil si pensamos en la famosa dieta mediterránea, pero tendremos que olvidarnos del pescaito frito entre otros. 

Y sin duda, beber agua. Al menos un litro y media, dos litros al día. ¿Tampoco es tan complicado no? Nuestro truco es beber infusiones o tes, así como tener agua fría con fruta. 

Rutinas para conseguir tu piel soñada

Tras el verano, lo principal es realizar una buena exfoliación, eso te ayudará a eliminar las células muertas de tu piel y favorecer la regeneración de tus células. 

Es fundamental (ahora y siempre) la limpieza diaria. En función de tu tipo de piel deberás decantarte por un tipo de limpiador u otro, te recomendamos descargar nuestra guía de belleza para ver en detalle este punto.

Para nutrir tu piel, recomendamos la vitamina C pues no solo su poder como antioxidante es clave sino que cuenta con un efecto despigmentante que nos ayudará a recuperar nuestro tono de la piel y reducir algunas manchas. Sin duda, nuestro C+E Serum es un producto indicado para este.

Contando con una novedosa fórmula de vitamina C incorporada en un innovador encapsulado “verde” que se libera poco a poco al entrar en contacto con la piel garantizándose así la perfecta conservación de su eficacia. La aplicación continuada durante 8-12 semanas de este microencapsulado reporta mejoras en: reducción de arrugas y pequeñas líneas, hidratación, suavidad, luminosidad así como desigualdad del tono de la piel. Las microcápsulas evitan la sensibilidad a la oxidación de nuestro compuesto de vitamina C, algo usual en este principio activo, evitando su pérdida de eficacia y efectividad.

Esto se puede complementar con ácido retinoico o en nuestro caso con bakuchiol (el retinol vegano). Especialmente para la producción de colágeno tipo II, el responsable de aportar elasticidad a la piel. Lo puedes encontrar en nuestro Bio Vit-A Serum

Para la hidratación de la piel, también es recomendable el ácido hialurónico que nos ayudará a fijar el agua en nuestra piel. En nuestra Hyaluron LIFT+FILLER Cream encontrarás ácido hialurónico de bajo peso molecular que esferificado con konjac en una esfera oleosa, retiene 5 veces más agua que la fórmula sin esferificar.

No te olvides de practicar deporte con cierta regularidad y mantener un sueño estable de entre seis y ocho horas. Y sigue utilizando protección solar aún en invierno.