El ritual de la limpieza de la piel en el rostro parece sencillo, sin embargo cuando analizamos las rutinas más habituales, vemos que no se le da la importancia que tiene. Además de ser un factor esencial para dejar la piel limpia, bonita y cuidada, es la antesala para que un buen tratamiento cosmético, haga todo su efecto

Un día cualquiera transcurre exponiendo tu piel a contaminación, polvo, impurezas, etc. A todo eso, hay que sumarle que la piel trabaja constantemente secretando sebo, sudor, junto con la descamación fisiológica de las celulas de la piel. Factores que se ven multiplicados por el uso de productos como maquillaje o BB cream que también generan “suciedad” en tu piel.

Irnos a la cama sin realizar una correcta limpieza implica dejar todos esos residuos en tu piel, y como consecuencia acelerar el envejecimiento prematuro de la misma. Las proteinas estructurales de la piel se ven resentidas en ese entorno, provocando la aparicion de arrugas, lineas de expresion, puntos negros y una perdida de firmeza.

Recomendaciones para la limpieza de la piel

Si quieres conseguir una piel bonita y saludable la recomendacion es limpiar la cara dos veces al día, un sencillo gesto de un minuto (no hace falta excederse) sin usar productos excesivamente agresivos.

La mayor dificultad llega a la hora de elegir una limpiadora facial en función de nuestra piel.

En general, es mejor usar productos que no hagan muchísima espuma y tengan los activos más indicados para las necesidades de cada tipo de piel. 

Tipo de limpiadora por cada tipo de piel

Pieles secas, deshidratadas o con problemas de rosácea

Tienes que decantarte por texturas oleosas, que calmen muchísimo la piel, al mismo tiempo que aseguren que se arrastran de una manera eficiente todas las impurezas. Para este tipo de limpiadroas, recomendamos como activo la azeloglicina, obtenida a partir del ácido azelaico. Es el rey para pieles deshidratadas, o con rosacea. Mejor aún, combinado con algún fermento como el de bacillo que limpia en profundidad, difuminando imperfecciones y ayudando a que la piel regenere sus celulas. Con esto, conseguirás una piel sedosa. 

Pieles grasas y mixtas

Tienes que buscar texturas mas frescas, de tipo gel que hagan solo un poco de espuma. Te dotará de una sensación de frescor y una función exfoliante un poco mayor. Para este tipo de pieles, desde LICO, recomendamos como activos mezcla de alfa hidroxiácidos, combinados con la azeloglicina, la alternativa más inteligente al acido salicilico. Que purifica de manera suave las pieles más exigentes. Con estos activos conseguirás una funcion seboreguladora y una reduccion del tamaño de poro, tan habitual en este tipo de pieles. Con ello, mejorarás la textura de tu piel. 

Beneficios de la azeloglicina en tu limpiadora

Es uno de los activos más potentes que hay y, a su vez, es respetuoso con la piel, incluyendo las pieles más sensibles o con rosácea.

¿Por qué es mejor? Respuesta sencilla. Además de mejorar la luminosidad, la elasticidad, la hidratación y unificar el tono de la piel, es hipoalergénica, es decir, no irrita y tiene alta tolerancia ocular.

Después de mucho investigar, en LICO, creemos que es el ingrediente perfecto para su uso diario. Y un sustituto perfecto del ácido salicílico, que causa problemas de irritación, a pesar de estar presente en muchas limpiadoras faciales del mercado.

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Con mucho cariño,

Equipo LICO.