No vamos a dejaros con la intriga ni a esperar al final para desvelar la respuesta. La vitamina C en verano es un rotundo SÍ. Pero existe mucha confusión en torno a este tema. Muchos errores que en el post de hoy vamos os vamos a aclarar para que no os líen. Hoy os damos las claves de por qué existen dudas acerca de este activo cuando el sol aprieta y qué criterios debéis seguir para no equivocaros.

¿Por qué incluir vitamina C en verano es una buena idea?

El verano es la estación más divertida e invita a pasarla al aire libre y cargando pilas para el resto del año. Sin embargo, no descubrimos nada si os advertimos de los peligros del sol y la radiación. La protección solar es inexcusable pero los daños por quemaduras en la piel hacen que toda ayuda extra sea muy bienvenida. Complementar la pantalla solar con activos que refuercen nuestro propio “escudo” natural va ayudar a evitar disgustos. Prevenir mejor que lamentar y si además de cuidarnos consiguimos una piel más bonita, miel sobre ojuelas. 

La vitamina C es el antioxidante por excelencia. Los antioxidantes como su propio nombre indica, evitan eso, que nuestras células se oxiden, se atrofien y suframos como consecuencia envejecimiento prematuro y en casos extremos, graves daños irreparables. Pero es que además la vitamina C es un activo todoterreno y además de esta función principal antioxidante, aporta mucha luminosidad. Dar uniformidad al tono de nuestra piel, prevenir manchas, su efecto despicmentante o luchar contra arrugas y signos de expresión son otros de los beneficios que vamos a conseguir gracias a su potenciación de la síntesis de colágeno  y elastina. ¡Y justo cuando queremos lucir una piel más bonita! Entonces, ¿cuáles son los motivos para no utilizarla?

No todas las vitaminas C son iguales.

Los detractores alegan aparición de manchas, oscurecimiento de la piel y fotosensibilidad (aunque lo que realmente quieran decir es que es fotosensible) y quizá ahí esté parte de la confusión. 

Cosmético fotosensibilizante: Causa efectos adversos en la piel al entrar en contacto con el sol.

Cosmético fotosensible: Se degrada por efecto del sol y pierde efectividad.

La vitamina C es fotosensible, no fotosensibilizante. No causa daños en la piel cuando entra en contacto con el sol. De hecho como comentábamos arriba, es el antioxidante por antonomasia y la recomendamos porque nos ayuda a protegernos de sus efectos adversos. Pero justo esta capacidad antioxidante, hace que vitamina C mal formulada puede acumularse en el poro, oxidarse con el sol y provocar manchas.

Cómo tratamos la Vitamina C en Lico

Dos años nos llevó en Lico formular nuestro C+E serum . Asegurarnos su efectividad nos llevó a seleccionar el derivado más eficaz de la vitamina C (tetraisopalmitato de ascorbilo) que además menos sufriera ese efecto fotosensible del que hablamos. Su microencapsulación ayuda a preservarla aún más y que su efecto en la piel sea progresivo y prolongado. Y su combinación con vitamina E potencia su efectividad.

La selección del envase tampoco es casual. El cristal topacio y la etiqueta preservan el producto de la luz para evitar que se degrade. El aplicador es una bomba dosificadora para que no exista ningún contacto del producto con el exterior y así garanticemos su vida útil. A nosotras nos gusta además en nuestros cuidados de noche.

En resumen

Cuida tu piel con cabeza. No olvides la protección solar e incluye en tu rutina vitamina C y antioxidantes que ayuden a protegerte extra. Descuidarlo y quemarte no es divertido y sí muy peligroso. Olvida los horribles mitos del pasado porque es justo al contrario, ayudar a tu piel a protegerse la hará estar más bonita, más luminosa y radiante.