La vitamina E en nuestro tratamiento African Experience, está incorporada gracias a los aceites extraordinarios traídos de África. Provenientes de semillas y frutas de árboles únicos ricos en ácidos indispensables para la nutrición de la piel sirven además de vehículo de penetración en capas más profundas.

Es conocido en África como el Árbol de la vida, como remedio contra problemas digestivos, fiebres, malaria o carencias de vitamina C.

Su alta concentración en ácido linoleico (omega-6) lo hace ideal para la restructuración de la epidermis. Además de una composición muy equilibrada de ácidos saturados e insaturados, el aceite de baobab destaca por su capacidad antioxidante. El 80% de los esteroles contenidos en el aceite corresponden con beta-sitoesterol, conocido como un antioxidante capaz de reducir daños en el ADN debido al efecto de los radicales libres.

 

El aceite de baobab consigue una alta penetración en la piel, lo que supone una hidratación profunda que se traduce en suavidad en pieles secas. Restaura y rehidrata la epidermis.

 

Además contiene vitaminas A, D3, E, F. Las vitaminas A y F están directamente relacionadas con el rejuvenecimiento y renovación de las membranas celulares y la vitamina E es conocida por su capacidad antioxidante y su efecto antiedad.

El aceite de macadamia tiene un alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados (más del 70%) que son algunos de los lípidos intercelulares presentes en el estrato corneo de la epidermis. Así, el aceite de macadamia aportando estos ácidos grasos esenciales a pieles con déficit ayuda a reestructurarla, nutrirla y suavizarla. Perfecto, por tanto, para el cuidado pieles frágiles, secas y para la prevención de arrugas.

 

Al igual que el resto de aceites tiene un tacto seco, la piel lo absorbe con rapidez, calmándola y dejándola jugosa al instante.

Aceite de manketti es también conocido como mongongo. Su contenido en vitamina E, ácido linoleico y eleoesteárico, lo hacen un aceite ideal para hidratar y proteger la piel. De manera individual, es usado incluso para el tratamiento de eccemas y desórdenes atópicos por su capacidad para reducir la inflamación, su capacidad de regeneración celular y generación de tejidos.

 

El aceite de mongongo tiene un alto contenido en ácido eleoesteárico, un ácido graso difícil de encontrar y que ayuda a crear una capa protectora que la protege de los ataques ambientales y los rayos UV.

El aceite de marula es ampliamente conocido y utilizado por las mujeres africanas, especialmente en la región de Limpopo (Sudáfrica) por su capacidad de tratamiento y protección contra la deshidratación y la piel seca. Allí, es utilizado incluso como aceite de masaje para tratar la piel de sus bebés.

Aporta una textura sedosa muy agradable a la piel mejorando su hidratación y suavidad. Además es efectivo en el tratamiento de rojeces

Nos gusta por su composición, tiene una alta concentración en ácido grasos linoléico (omega 6) y oleico (omega 9) en más del 80% y como el resto de aceites seleccionados es rico en vitamina E y phytosteroles que mejoran la función barrera de la piel y la microcirculación.

Ya desde la antigüedad, se conocían las propiedades del aceite del melón de Kalahari para mantener la salud de la piel y ayudar a su regeneración. Tiene un tacto seco muy agradable que se absorbe de manera rápida lo que lo hace muy apreciado en pieles de todo tipo, incluidas mixtas y grasas.

Como el resto de aceites, es no comedogénico.

Su alta concentración en ácido linoleico (omega 6), más de un 70% de sus ácidos grasos esenciales, lo hacen altamente recomendable para la recuperación de la estructura de la epidermis y de su elasticidad.

Su alto contenido en tocoferoles se traduce en una alta actividad antioxidante, posible razón de su capacidad de supervivencia en las duras condiciones del desierto de Kalahari que nosotros aprovechamos como aliado de la piel.